La semana pasada, el CEO de Neurotrack, Vitalii Miniailo, intervino en Brave CFO Gathering 2026, un encuentro para CFO, CEO y propietarios de empresas donde no se habla del hype tecnológico, sino de cifras concretas. El tema de la ponencia y de un taller práctico aparte fue «La IA en la función financiera: dónde pierden realmente los CFO dinero, tiempo y competitividad».
El formato fue franco: nada de presentaciones relucientes sobre «el futuro es de la inteligencia artificial». En su lugar, análisis de casos reales, cifras y errores que cometen las empresas ucranianas al implantar soluciones de IA en finanzas.
Qué se trató en el taller
Junto con el equipo de Neurotrack, los participantes analizaron:
-
- cómo montar una presupuestación con IA que de verdad ahorre tiempo al departamento financiero en lugar de darle más trabajo;
- el análisis plan-real automatizado: dónde acorta de verdad el ciclo de reporting;
- cómo calcular el ROI antes de arrancar el proyecto, en lugar de justificar el gasto a posteriori;
- las causas habituales por las que la automatización empresarial se atasca en la función financiera, desde la falta de un responsable del proceso hasta expectativas de plazos poco realistas.

«Hoy es difícil encontrar un proceso de negocio en el que la IA no pueda dar resultados; la cuestión es con qué precisión sabes identificar dónde buscar ese efecto. La función financiera no es una excepción: prácticamente cualquier proceso rutinario se puede acelerar o abaratar si se aborda como una tarea concreta y no como la implantación abstracta de una tecnología». — Vitalii Miniailo, CEO de Neurotrack
Por qué no es «un evento más»
Los CFO y propietarios de empresas con los que hablamos se topan con el mismo problema con una regularidad asombrosa: el departamento financiero se ahoga en la rutina —consolidación de informes, aprobaciones, plan-real manual— en lugar de dedicarse a la estrategia. Optimizar el negocio con una automatización puntual de estos procesos libera justo el recurso que siempre falta: el tiempo de las personas que deben tomar decisiones, no montar hojas de cálculo.
Neurotrack aplica este enfoque no solo en la función financiera, sino también en otras áreas del negocio. Algunos ejemplos de cómo funciona en la práctica:
- Cadena «Fora» — automatización de la gestión documental sobre «Vchasno», que liberó al equipo de parte de las aprobaciones manuales.
- «Sheriff» — un agente de voz con IA que atiende las llamadas habituales y deja a las personas las tareas más complejas, en las que hace falta su decisión.
- Cadena de farmacias «Podorozhnik» — un agente de IA que ayuda a los farmacéuticos a orientarse en un enorme surtido de medicamentos y a encontrar antes equivalentes para los clientes.
Sectores distintos, tareas distintas, pero un principio común: las soluciones de IA para empresas funcionan cuando resuelven un problema concreto y medible, no cuando se implantan «porque todo el mundo lo hace».
Nuestra visión
Neurotrack lleva varios años trabajando en la frontera entre negocio y tecnología: con farmacéuticas, retail, el sector agrícola y la construcción. A propósito, no empezamos la conversación con un cliente hablando de «inteligencia artificial». Empezamos con una pregunta: dónde exactamente pierde la empresa dinero o tiempo, y si la implantación justificará los recursos invertidos. La tecnología es el segundo paso.
Gracias a los organizadores de Brave CFO Gathering 2026 por la invitación, y a los participantes por sus preguntas incisivas, sus casos concretos y su disposición a hablar con franqueza de lo que funciona y lo que no en los proyectos de IA. Estas conversaciones son el mejor indicador de que el mercado está madurando: las empresas ucranianas no quieren una demo de la tecnología, sino un resultado que se pueda cuantificar.
Si tu empresa se plantea implantar soluciones de IA en la función financiera u otros procesos, el equipo de Neurotrack está abierto a hablar de cifras concretas para tu negocio.

